EspañaPolítica

El independentismo se revuelve contra la «venganza» judicial

Barcelona Actualizado:29/07/2020 02:20h Guardar

El presidente catalán, Quim Torra, encabezó ayer las críticas del independentismo a la suspensión del tercer grado otorgado a los presos del 1-O hace dos semanas. El jefe del ejecutivo autonómico revistió de solemnidad su valoración de la decisión judicial convirtiéndola en un mensaje institucional emitido por radio y televisión minutos antes de que Junqueras, Cuixart y varios exconsejeros de Puigdemont entraran de nuevo a la prisión barcelonesa de Lledoners. «Esta decisión (…) es sobre todo un acto de venganza. Siguiendo el modelo de estados totalitarios, como Turquía o la China, la llamada ‘Justicia española’ propone a los líderes políticos independentistas un ‘programa de reeducación’ para que se conviertan en buenos y obedientes súbditos de la Monarquía española», afirmó Torra en una intervención en la que calificó la decisión de «invasión competencial» a la «administración judicial catalana».

Finalmente, el presidente de la Generalitat usó la situación para cargar tintas contra la «mesa de diálogo» Estado-Generalitat y, de paso, contra sus socios de ERC. El dirigente neoconvergente nunca ha confiado en este espacio, que también ha criticado recientemente Puigdemont, y ayer disparó de nuevo. «Se acumulan evidencias que ponen en duda la voluntad de diálogo del Estado. Hoy Cataluña tiene menos competencias y recursos que antes de la mesa», aseveró antes de asegurar que el nuevo revés judicial no solo no debilita al independentismo sino que lo invita a preparase mejor para «dejar definitivamente de ser prisioneros de un estado autoritario».

Poco antes de la aparición televisiva de Torra hablaron ante los medios los dirigentes independentistas condenados por el Supremo. Estos llevaban días avisando de la alta probabilidad de que su tercer grado fuera recurrido y suspendido, como finalmente ocurrió este martes solo dos semanas después de salir de prisión en régimen de «semilibertad». Las reacciones de todos ellos a la decisión judicial fueron más bien previsibles, centradas también en denunciar la «venganza» del Estado contra el soberanismo.

Mitin en Lledoners

Esquerra y Òmnium Cultural optaron convertir el regreso de la cúpula del 1-O a la cárcel en un acto propagandístico al que convocaron a sus bases y a la prensa. Hasta allí se desplazaron varios consejeros del Govern, así como el vicepresidente catalán, Pere Aragonès, y el presidente del Parlament, el republicano Roger Torrent. Por este escenario, en el que se instaló una tarima y aparatos de megafonía, fueron desfilando varios de los líderes independentistas afectados por la decisión judicial conocida ayer.

El primero en hablar fue el presidente de Òmnium, Jordi Cuixart. Este lanzó una batería de ataques contra el sistema judicial español y aprovechó la ocasión para dirigirse a las bases juveniles del movimiento independentista. «Que no os agüen el sueño. La gente joven tenéis todo el derecho del mundo a desobedecer, no tenéis ninguna obligación a obedecer leyes injustas, no tengáis miedo a la represión ni a la prisión», afirmó en un tono muy duro antes de acabar su intervención clamando por la libertad de Cataluña y de los «Países Catalanes».

Después de Cuixart hablaron los exconsejeros Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva y Joaquim Forn. Todos ellos reivindicaron el papel de los «presos políticos», reclamaron unidad al secesionismo y prometieron seguir con su lucha contra el Estado desde prisión. Los parlamentos acabaron con la intervención del exvicepresidente catalán y líder de ERC, Oriol Junqueras. Este afirmo que el Estado tiene «miedo» del independentismo porque no es capaz de vencerlo en las urnas y acusó a la Justicia de busca alterar la política catalana con sus decisiones. «Saldremos y ganaremos. Hasta la victoria siempre», concluyó el republicano parafraseando al revolucionario cubanoargentino Ernesto ‘Che’ Guevara.

Source: abc.es

Etiquetas
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar