España

Sánchez firma un cordón contra Abascal para presionar a Casado

Moción de censura

Miércoles,
21
octubre
2020

20:59

Le reclama que vote no y sugiere que sería el principio de un nuevo entendimiento con el PP: «Cruce este puente, vote no, al otro lado encontrará a la mayoría de partidos»

Santiago Abascal interpela a Pedro Sánchez en un momento de la...

Santiago Abascal interpela a Pedro Sánchez en un momento de la moción de censura.
POOL

El Gobierno había anunciado que se iba a tomar en serio la moción de censura de Vox pero era difícil pensar que tanto. Pedro Sánchez se deleitó este miércoles en la tarea de desmontar a Santiago Abascal y su proyecto de «ultraderecha». Se esforzó en un debate que tenía ganado de antemano. Con tiempo en la tribuna y preparación. Dio la impresión de conocer al dedillo la trayectoria del candidato alternativo y, por no si no estuviera suficiente claro que la moción no prosperará, el PSOE firmó un manifiesto junto a Unidas Podemos, ERC, PNV, BNG, la CUP, Compromís, EH Bildu, JxCat y Más País «en favor de la democracia» y contra «los discursos y las actitudes de odio».

El texto rechaza también «cualquier tipo de apoyo de la extrema derecha, especialmente cuando afecte a la gobernabilidad de las instituciones».

Moncloa sacó toda la artillería para arrinconar a Vox, como si el discurso de Abascal con frases como que este Ejecutivo es «el peor en los últimos ochenta años», incluyendo los de la dictadura, referencias al «virus chino» y a que este país tiene que «pagar» por su propagación, o una supuesta «invasión de las costas» de inmigrantes que convertirán a España y otras naciones «en estercoleros multiculturales», no retratara totalmente su proyecto político.

Pero es que el destinatario de todo este trabajo no era sólo la «extrema derecha» de Vox. El Gobierno y sus socios parlamentarios no perdieron en ningún momento de vista al PP. Tanto en el manifiesto -los populares gobiernan con el apoyo de Vox en varias comunidades- como en la intervención del presidente. «No tienen ninguna solución, ni ustedes ni quienes le secundan desde la derecha tradicional», dijo, refiriéndose de manera indirecta al PP. Después dedicó a Pablo Casado el final de su primera intervención y de su réplica con la petición pública de que rechace la moción.

El PSOE cree que el PP tiene un ‘papelón’: «No sabemos que van a hacer»

El silencio del PP sobre el sentido de su voto mantiene abierto el debate sobre qué hará el jueves. Sánchez le invitó «a interrumpir la deriva, a cortar con la ultraderecha. Le pido que vote «no» y que «proclame que la derecha española nada tiene que ver con la ultraderecha». «No basta con ponerse de perfil, con abstenerse». «Usted no es el beneficiario, sino el destinatario de este ataque», aseguró.

El clásico «win-win» de Moncloa. Si Casado lo hace será porque le ha hecho caso al presidente. Si no porque está en manos de la ultraderecha. En el Gobierno siempre han tenido claro que el estrés de esta moción de censura lo sufrían los populares a todos los niveles, sus cuadros, sus militantes y sus votantes. Y no pensaban desaprovecharlo. La han proyectado como la oportunidad de que este partido se desvincule de Vox y aterrice en la mayoría plural que en estos momentos, señalan, mejor representa a España.

«No se deje arrastrar por la derecha autoritaria». Porque «el señor candidato nunca van a tener suficiente, siempre le van a pedir más, y si ceden más les van a despreciar y más les van a llamar derechita cobarde». Es un «error» pensar que van a «domesticar» a Abascal.

Tan claro fue el sandwich al PP que el jefe del Ejecutivo situó el voto en contra como el comienzo de una nueva relación entre Gobierno y oposición. «Podemos llegar a acuerdos desde el respeto y el reconocimiento al adversario». «Cruce ese puente, vote no, al otro lado va a encontrar a la mayoría de fuerzas de esta Cámara». «Si lo hace yo creo que podemos encontrarnos».

La sensación este miércoles en el PSOE era que este enfoque estaba saliendo bien. «Se va a evidenciar la soledad de la extrema derecha», indicaron fuentes del partido, y eso «es lo positivo». «El papelón lo tiene el PP que aún no sabemos lo que van a hacer», admiten. Si el PP, añaden las mismas fuentes, «tuviera fortaleza, Vox nunca se habría atrevido». Casado, según los socialistas, está atrapado.

Conforme a los criterios deThe Trust Project

Saber más

Source: elmundo.es

Etiquetas
Botón volver arriba
Cerrar
Cerrar