España

Sanidad colocó al frente del brote más mortífero en el geriátrico de Alcoy al mismo médico del centro

Miércoles,
15
julio
2020

07:31

A propuesta del departamento de Salud se eligió a este facultativo que ya trabajaba en Domus Vi como persona responsable de la vigilancia activa desde el 18 de marzo. El 6 de abril, la Unidad de Hospitalización Domiciliaria denuncia graves incumplimientos de los protocolos

La residencia Domus Vi de Alcoy donde fallecieron 73 mayores.

La residencia Domus Vi de Alcoy donde fallecieron 73 mayores.
E.M.

La Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana colocó al frente de la intervención sanitaria para atajar el mortífero brote de coronavirus en la residencia Domus Vi de Alcoy que se cobró la vida de 73 mayores al propio médico que trabajaba en el geriátrico. Este facultativo, que también ejerce en Urgencias del Hospital Virgen de los Lirios, fue la persona designada por la Dirección General de Recursos Humanos y la de Asistencia Sanitaria «a propuesta del departamento de Salud de Alcoy» como responsable de la gestión de la «actividad asistencial en el centro».

Según recoge la resolución del 18 de marzo por la que se acuerda la intervención de sanitarios en todas las residencias donde haya casos de Covid, este responsable dispondría de «los recursos materiales y humanos que requiera para hacerse cargo de la adecuada atención sanitaria» de los mayores. En la mayoría de más de 80 residencias en las que Sanidad asumió el mando durante la pandemia, la persona designada fue o el jefe de Primaria de la zona básica de salud o el jefe de la Unidad de Hospitalización Domiciliaria del centro de referencia. «Son los que tienen capacidad para movilizar recursos y experiencia en tratamientos fuera de los hospitales», explican fuentes sanitarias a El Mundo.

En Alcoy no fue así. Se eligió al médico del geriátrico a pesar de que había constancia de que no habían podido contener al virus. El primer caso de Covid reconocido por la residencia se da el 13 de marzo. Tres días después, se declara el brote, con siete residentes fallecidos por coronavirus, tres confirmados y cuatro por vínculo epidemiológico. Según se recoge en un informe firmado el 25 de mayo por el gerente del Departamento de Salud e incorporado al expediente de intervención, el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales visita la residencia y da cuenta de deficiencias del incumplimiento de los protocolos de Sanidad: no había espacios para el aislamiento de los casos positivos, no se había realizado la desinfección de algunas zonas y la distribución de mayores en las tres plantas de la residencia no era la adecuada para tratar de frenar la cadena de contagio. Con la residencia intervenida, y con el médico del centro al frente y 13 fallecidos, se somete a PCR a todos los residentes: 102 de los 127 dan positivo. Además, 19 trabajadores estaban de baja.

Informe de la UHD

La sucesión de fallecimientos no cesa en Domus Vi. El 1 de abril ya hay 44 defunciones y problemas para aislar a los 17 residentes que no presentan síntomas. El 6 de abril, cuando la cifra de muertes es ya de 55, el jefe de la Unidad de Hospitalización Domiciliaria, Manuel Pérez Bosch eleva un escrito al gerente del Departamento de Salud solicitando ayuda y detallando la «descoordinación absoluta» del servicio médico de la propia residencia, liderado por la misma persona designada por Sanidad para dirigir la «vigilancia activa».

Pérez Bosch describe «injerencia continua en los tratamientos», «incumplimiento sistemático de las normas de aislamiento de pacientes covid, realizando reuniones de numerosos pacientes» y falta de asistencia, que llevó a la UHD a encontrar en sus habitaciones «a dos residentes muertos sin conocimiento de los facultativos de Domus Vi». Según el jefe de esta unidad, una facultativa contratada como refuerzo por el centro, y despedida dos semanas después, llegó a prescribir «tratamientos de paramedicina a pacientes a cargo de la UHD». «Las presiones de organización del funcionamiento y de cumplimiento de los protocolos lo que dificulta y sobrecarga ya de una manera insostenible la única función de esta UHD que es la asistencial», resume.

La respuesta a esta denuncia por parte del centro fue negar que se aplicaran tratamientos de paramedicina y aludir a que el control de la residencia era de Sanidad desde el 18 de marzo y que el médico coordinador era el responsable, sin especificar que ese facultativo designado por Sanidad era el que tenía ya la residencia contratado. Y se mantuvo como tal hasta que la residencia dejó de estar intervenida el 11 de mayo, con 73 muertes.

Diligencias civiles abiertas

¿Qué falló en ese geriátrico para que concentrara la mortalidad más alta de toda la red residencial? La Fiscalía mantiene abiertas las diligencias civiles, los familiares buscarán respuestas en los tribunales y la Conselleria de Igualdad y Política Inclusivas que dirige la vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, ha anunciado su intención de recuperar la gestión pública de este geriátrico, en manos de una multinacional francesa con una concesión a 45 años, por la «situación desquiciada».

Sin embargo, la patronal Aerte, que ya apuntó hacia los protocolos de derivación al hospital, y el grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de Alcoy miran a Sanidad. «Los datos que conocemos ahora demuestran que la intervención fue ficticia, de cara a la galería. La Conselleria de Sanidad consintió una situación de descontrol dramática pese a que se sucedían las muertes a diario. Al no tomar medidas, contribuyó a la expansión del virus. Es incomprensible que designase como coordinador al mismo médico de la empresa en lugar de asumir el pleno control del geriátrico, tal y como exigía uno de los peores brotes de Covid de toda España. La Generalitat contribuyó a mantener el caos en la residencia, porque pese a asumir la gestión, allí nadie coordinaba nada», denuncia el portavoz popular Enrique Ruiz Doménech.

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Source: elmundo.es

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